Motivación Extrínseca y Motivación Intrínseca ¿Cuáles son sus Diferencias?

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La motivación es el impulso, es la energía que mueve a las personas a desarrollar diferentes tareas o actividades y persistir en ellas para su culminación. De hecho, proviene del latín motivus o motus, que significa “causa del movimiento”.

La motivación extrínseca y la motivación intrínseca son dos formas importantes de conducir el comportamiento humano. No son dos opciones entre las que elegir sino que el máximo valor y los mejores resultados de su aplicación se obtienen cuando se alcanza el equilibrio entre ambas. Pero para comprender cómo éstas pueden ser mejor utilizadas, es importante entender algunas de las principales diferencias entre los dos tipos de motivación.

¿Cuál es la diferencia entre la motivación intrínseca y la extrínseca?

Es evidente que tanto la motivación intrínseca como la motivación extrínseca juegan un rol central en cualquier estrategia de éxito, pero no por eso implican lo mismo. Podremos diferenciarlas de esta manera:

Motivación intrínseca

Es la que nace del interior de cada uno, es independiente a cualquier tipo de estímulo externo. Lo que se consigue alimentando esta motivación son recompensas puramente íntimas: amor propio, satisfacción personal, independencia, fuerza interior, confianza, etc.

Características de una persona con motivación intrínseca

  • Disfruta del proceso más que del resultado final.
  • No desaparece luego de haber alcanzado el objetivo y tiene la particularidad de ser más cooperativa y menos competitiva.
  • Acepta el fracaso como parte del proceso para llegar al objetivo.

Motivación extrínseca

Es el conjunto de acciones que llevas a cabo para conseguir una recompensa externa. La motivación extrínseca busca la validación personal por parte de un tercero: puede ser algo físico, monetario o un refuerzo psicológico son algunos de los aspectos clave de la motivación extrínseca.

Características de una persona con motivación extrínseca

  • Persigue el cumplimiento de la meta para alcanzar la aprobación de otra persona.
  • Puede ser un puente hacia la motivación intrínseca.
  • Las recompensas externas pueden provocar el interés por participar en algo en lo que el individuo no tenía ningún interés inicial.

La diferencia principal entre ambas motivaciones es el origen del estímulo que hace despertar esta conducta. De este modo, si las acciones vienen dadas por un deseo de superación personal, ganas de crecer y aprender o la necesidad de cumplir con una obligación haciendo las cosas bien, se trata de una motivación intrínseca.

Si, en cambio, un comportamiento está alimentado por el deseo de conseguir una promoción en el trabajo, el anhelo de ser reconocido se trata de una motivación extrínseca evidente.

¿Qué es mejor, motivación extrínseca o intrínseca?

La principal diferencia entre los dos tipos de motivación es que la extrínseca surge desde fuera de la persona y la intrínseca surge de la propia tarea. Esto no significa que la motivación extrínseca sea peor que la intrínseca, por el contrario, nos indica que pueden ser complementarias y funcionales en distintos ámbitos y aspectos, el combinarlas puede resultar en una manera muy provechosa.

Las recompensas extrínsecas pueden motivar a otros a adquirir nuevas habilidades o conocimientos, pueden provocar el interés por participar en algo en lo que el individuo no tenía ningún interés inicial, y esto puede hacer evolucionar hacia la motivación intrínseca para seguir con el desarrollo de la actividad.

Aunque la mayoría de los especialistas sugiere que la intrínseca es mejor, no siempre es posible. En algunos casos, la gente simplemente no tiene ningún deseo interno de participar en una actividad. Por otra parte, aunque el exceso de recompensa puede ser problemático, cuando se usan apropiadamente pueden ser una herramienta útil.